Dos octogenarios pacientes del Hospital San José de Melipilla murieron en la madrugada de ayer luego que personal del turno de noche les suministrara un medicamento equivocado
Otros nueve pacientes resultaron afectados por el mismo error:
Dos octogenarios pacientes del Hospital San José de Melipilla murieron en la madrugada de ayer luego que personal del turno de noche les suministrara un medicamento equivocado, según la hipótesis con que se investiga el incidente que la dirección del centro asistencial calificó como un "evento adverso".
Rosa Inés Céspedes, de 81 años, y Luis González Espinoza, de 82, fallecieron por un paro cardiorrespiratorio producto de una severa hipoglicemia (falta de azúcar en la sangre).
Una auditoría clínica -cuyo resultado se conocería hoy- y un sumario administrativo establecerán si tal cuadro fue provocado por un técnico paramédico que poco antes les suministró una dosis de insulina en vez del anticoagulante heparina prescrito por los médicos, que es la principal sospecha de las autoridades sanitarias. Según los protocolos hospitalarios, los medicamentos solo pueden ser administrados por enfermeras. Entre el personal que cumplía con el turno nocturno del martes había funcionarios de planta, a contrata por la temporada de invierno y alumnos de enfermería en práctica.
Treinta veces más
Rosa Céspedes había acudido al hospital para dializarse, mientras Luis González presentaba una deshidratación por diarrea.
De acuerdo con trascendidos al interior del recinto hospitalario, a las víctimas se les inoculó una dosis de insulina 30 veces superior a la que se utiliza con pacientes diabéticos, ya que fue preparada con unidades de medida de heparina.
Las familias de los fallecidos fueron informadas cerca de las 9 de la mañana de las muertes, pero no se les dijo que otros nueve pacientes presentaban los mismos síntomas, aseguró el diputado por Melipilla Juan Antonio Coloma Álamos (UDI).
Anoche llegó al hospital el fiscal adjunto de Melipilla, Luis Carreño, quien conversó con el director del recinto, Iván Oyarzún.
Se autorizó la incautación de las fichas clínicas desde el establecimiento, procedimiento que debía cumplir la Brigada de Homicidios en la medianoche. Además, el Servicio Médico Legal retirará los cuerpos, que se estaban velando en Alhué y Curacaví, para realizar las autopsias hoy en la mañana, informó el fiscal.
El doctor Oyarzún aseguró que los otros nueve pacientes involucrados permanecen estables y bajo estricta observación.
Uno fue trasladado y permanece grave en la UTI del Hospital de Talagante. El director de ese establecimiento explicó que en su caso, tenía patologías de base que lo mantienen en ese estado. Los otros también sufrieron hipoglicemias y permanecen en observación en el recinto de Melipilla.
Oyarzún añadió que las investigaciones en curso "llegarán al fondo de los hechos" en tres aristas: qué ocurrió, dónde se rompió el protocolo médico y cuáles son las responsabilidades individuales de los funcionarios comprometidos.
Apenas se enteró del caso, en la mañana de ayer, el Servicio de Salud Metropolitano Occidente envió a un equipo para hacer la investigación clínica del hecho. Esta no es la primera vez que el hospital de Melipilla es cuestionado por mal uso de medicamentos. En 2012, las familias de ocho recién nacidos reclamaron que a sus pequeños se les inoculó la vacuna BCG vesical (para el cáncer de vejiga en adultos) en vez de la vacuna BCG (para la tuberculosis). Las familias pidieron entonces la mediación del Consejo de Defensa del Estado (CDE).
María Cantillana, presidenta del Consejo de Usuarios del hospital, contó que después de ese caso se dijo que se ordenaría la farmacia, que habría nuevos protocolos, "y algo se hizo, pero esto muestra que no se mejoró del todo".
POBLACIÓN
El Hospital San José atiende a los 163 mil habitantes de la provincia de Melipilla.
Fuente: www.elmercurio.com